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La Nava

Nava de Béjar se encuentra, por su ubicación, como puerta de entrada de la Sierra de Béjar.

ORIGEN Y EVOLUCIÓN HISTÓRICA

La zona donde se emplaza la villa de Nava de Béjar se puede considerar habitada, en tiempos prehistóricos, por una de las tribus de raza Indoeuropea conocida como los Vettones, y que sensiblemente se asentarán en todo el suroeste de la provincia de Salamanca; sabemos que esta tribu se dedicó preferentemente al cultivo de la ganadería y consideramos concordante esta información, puesto que el terreno es de carácter agreste, propio de la presencia a nivel geológico del zócalo paleozoico.

Durante las épocas romana y visigótica, perteneció a la circunscripción de la tierra de Salamanca, con la que se comunicaba a través de la Calzada de la Plata.

Éstas invasiones, de las que se tienen muy pocas referencias, no debieron tener convulsiones en la población autóctona ya que esta se sometería de manera pacífica como así ocurrió con la romanización, con las invasiones visigodas, e incluso con la invasión árabe, esta última acaso más beligerante.

Se empieza a tener algún conocimiento más, en épocas de la Edad Media, así diversos intentos de formalizar asentamientos estables de población por iniciativa de algunos reyes, y en efecto se confirma esta afirmación a través tanto de su toponimia como de las conclusiones de algunos historiadores. Por tanto situamos esta etapa de repoblación y asentamiento estable, entre finales del siglo XI hasta mediados del siglo XIII. Es precisamente entre los siglos XI y XII cuando nace la villa de Nava de Béjar.

La aparición en la Comarca de los señoríos laicos de los Trastamara, otorgó a Béjar la categoría de Villa con Cabildo y Fuero, convirtiendo su territorio y el de Nava de Béjar, en el Cabildo de Béjar, dependiente del Alfoz de Ávila, y consecuentemente del Reino de Castilla.

El siglo XVIII se puede considerar estabilizador, y finalizada la Guerra de Sucesión aparecerán épocas de recuperación, de tranquilidad social, de nuevas mejoras económicas, todo ello introducido con  la presencia de los Borbones, que son los que promueven la nueva división administrativa, que con pocas modificaciones ha llegado hasta nuestros días.

La desafortunada política de Carlos IV más tarde y la propia Guerra de Independencia, ocasionan de nuevo a estas tierras una regresión y desestabilización. 

Nuevas recuperaciones posteriores de carácter muy moderado seguidas de nuevas regresiones, nos llevarán al final del siglo XIX.

A partir del comienzo del siglo XX se dispone de datos estadísticos más fiables, y se puede ver una progresiva y lenta despoblación de Nava de Béjar, que sólo en la última década parece haberse detenido.

DATOS GEOGRÁFICOS

El municipio de Nava de Béjar se localiza en la provincia de Salamanca, a 58 km de la capital en dirección Sur, enclavada en la carretera Nacional 630. Está situada dentro de la comarca de la “Sierra de Béjar” de la cual tiene algunos rasgos geográficos este municipio.

La posición geográfica de Nava de Béjar es:

Longitud            5º    40´    40´´        Oeste
Latitud            40º    28´    30´´        Norte
Altitud            1.048 metros

La carta topográfica nacional más reciente es la MTN50 553

La superficie del término de Nava de Béjar se estima en 11,73 kilómetros cuadrados.

Es colindante con los términos municipales de:

    -Al Norte Fuentes de Béjar (Noroeste) y La Cabeza de Béjar (Norte y Nordeste)
    -Al Sur Sorihuela
    -Al Este Santibáñez de Béjar
    -Al Oeste Ledrada

La villa se encuentra conectada con sus inmediatas vecinas de la Cabeza de Béjar y Sorihuela por la Autovía Ruta de la Plata (A-66) y la carretera nacional N-630 (de Gijón a Sevilla), y con Ledrada por la carretera local DSA-252 (antigua CV-160).

Respecto a su localización y en un contexto provincial, el municipio se halla enclavado en el perímetro de una comarca de latente potencialidad, y empieza a disfrutar en general de esta dinámica de desarrollo. Se ubica a las faldas de la Sierra de Béjar.

La altitud más elevada del término municipal se encuentra al sur en el pasillo de los Hermanitos (principal montaña y símbolo indiscutible del municipio) a 1269 metros de altitud. Además nos encontramos con otras lomas relativas al norte de unos 1079 metros de altitud en el paraje de el Bardal.

Por el contrario, la zona más baja se encuentra al este en el linde con el término municipal de Santibáñez de Béjar con 985 metros de altitud.

La villa de Nava de Béjar se encuentra a una altitud de unos 1054 metros sobre el nivel del mar.

El término no cuenta con una cuenca fluvial de importancia, sino con numerosos arroyos que modelan la orografía y nutren a fuentes y charcas con aprovechamiento agroganadero, y así tenemos como destacables los arroyos Pizarroso, de Larrolavi, de la Solana, Herrizuelas, el Valle y Junquera.

Las depresiones de los arroyos no son llamativas, excepto en el caso del último mencionado que tiene un caudal más abundante aunque en todos los casos es estacional, por lo que todo presentan hasta 7 meses de estiaje anual.

En lo que respecta a la topografía, al margen de lo apuntado, las estribaciones monte bajo, destacan sobre el resto del paisaje, sin que sea posible otro tipo de aprovechamientos que los tradicionales de forestal y ganadero, además de todo aquello relacionado con el turismo de interior.

FISIOGRAFÍA Y CLIMATOLOGÍA DE LA REGIÓN

Abordamos en este apartado los datos a un nivel provincial y comarcal por ser más generales, y en concreto los datos climáticos específicos corresponden a la estación de Béjar.

A grandes rasgos, tres son los diferentes tipos de paisaje que encontramos en la provincia (Patronato Provincial de Turismo de Salamanca, 1996):

a)    Paisaje del Campo Charro, correspondiente a la perillanura situada en centro y Norte de la Provincia, donde el terreno es ligeramente ondulado, y la vegeteción predominante está representada, por el monte de encina. Es una zona ganadera y agrícola en menor término.

b)    La zona central es el terreno algo menos accidentado, que da lugar a un paisaje que se pudiera llamar de TRANSICIÓN entre la penillanura del N y la zona montañosa del S. Dominan los relieves suavemente ondulados definidos fundamentalmente por el modelado fluvial actual. También puede haber mesas y cerros testigos. Aquí la encina y el monte bajo da paso a una vegetación de robledales que alterna con zonas de cultivo cerealístico, según el terreno va ganando altitud. Es en este tipo de terreno donde se enmarca Nava de Béjar.

c)     Por último, y limitando con la provincia de Cáceres, nos encontramos con un paisaje típico de MEDIA MONTAÑA, correspondiente a la Sierra de Béjar. Esta sierra pertenece al último tramo del Sistema Central, Junto a Gata y Francia, en territorio español ya que se continúa en Portugal formando la Serra da Estrelha. Todas ellas siguen una alineación aproximada NE-SO, con cotas elevadas, de entre las que destaca La Ceja con 2.425 m. sobre el nivel del mar.

El paso desde la zona de transición a la de montaña se hace de forma continuada y paulatina, gracias al “piedemonte” que poseen las sierras. Esta entidad morfológica está definida por dos grandes sistemas de “glacis”, siendo muy representativo en uno de ellos las “rañas”, que proporcionan al terreno un fuerte color rojo-ocre.

Por su parte, la alineación montañosa existente condiciona la dirección, hacia la Cuenca del Duero de la red fluvial actual de la zona, representada principalmente por el río Tormes, y el Águeda , el cual aparece encajado en el terreno a lo largo de la mayor parte de su recorrido. Este río cuenta con terrazas de pequeña extensión y muy degradadas.

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Desde el punto de vista climático y dada su situación geográfica y topográfica, Nava de Béjar sufre unas condiciones de fuertes contrastes térmicos y heladas. El clima de la zona es de tipo mediterráneo semicontinental, con veranos cálidos y secos e inviernos fríos. La temperatura media anual es de unos 13 ºC, y la precipitación media oscila alrededor de los 500mm/m2, existiendo un marcado estiaje entre los meses de Junio y Septiembre.

Para precisar un poco más sobre las condiciones climáticas en esta región se contó con la información extraída de los estadillos meteorológicos mensuales, no publicados, proporcionados por el Centro Meteorológico Zonal del Duero. Se dispone de datos desde enero de 1988 y hasta diciembre de 1998, donde se indica que la temperatura media anual, para este periodo de tiempo, es de 13,6 ºC y su precipitación media anual ronda los 500 mm/m2, con un estiaje marcado en el mes de agosto.

La temperatura máxima absoluta en los once años medidos es de 41,0 ºC, registrada en los meses de julio y agosto de 1989 y 1993. La temperatura mínima absoluta es de –12 ºC, registrada en noviembre de 1998. Considerando el número de días cuya temperatura mínima es inferior a 0 ºC, son los meses de enero con una media de 14,27 días, febrero con 9,9 días y diciembre con 9,1 días, los meses donde las heladas son más frecuentes.

En 1993 se obtuvo la mayor oscilación térmica anual, con una amplitud de 49,5 ºC entre los meses de marzo (mínima absoluta mensual = -8,5 ºC) y julio (máxima absoluta mensual = 41 ºC). La máxima oscilación térmica diaria se produjo en septiembre de 1988, con una amplitud de 34 ºC. Por el contrario, el año con menor oscilación térmica fue 1996, con una amplitud de 41 ºC entre el mes de agosto (máxima absoluta mensual = 38 ºC) y el mes de noviembre (mínima absoluta mensual = -3 ºC). La oscilación térmica mínima diaria se produjo en diciembre de 1995 y 1998, con una amplitud de 0,5 ºC.

El año más húmedo fue 1996 con una precipitación total de 798,3 mm/m2, repartidos en 82 días de lluvia, 3 días de nieve, 2 de granizo y 9 días de tormentas. En la temporada menos lluviosa, 1990, se registró un volumen acumulado de 376 mm/m2.

Los valores extremos de la humedad relativa del aire (HR) oscilan entre un 41 % para el mes más cálido (julio de 1993) y un 89% para el mes más frío (diciembre de 1989). En general, entre 1989 y 1996, la humedad relativa media más baja corresponde al mes de julio (45%) y la más alta, a los meses de enero (79,9%) y diciembre (80,3%).

Las direcciones de los vientos varían en función de la estación del año. 

Durante la primavera y el verano destacan los vientos de dirección NO y ONO, y durante el otoño y el invierno son los vientos de componente S y SE, los que dominan. Del mismo modo, las calmas (vientos < 2km/h) son más frecuentes durante el otoño y el invierno, sobre todo en diciembre y enero (20,7%-22,1%), que durante la primavera y el verano (8,3%-9,9%).

ACTIVIDADES PRODUCTIVAS

A partir de un asentamiento concentrado, estrechamente ligado en su estructura económica al entorno rural próximo, mediante su explotación a través de actividades agropecuarias según la estructuración iniciada en el periodo romano, basada en la distribución de pequeños núcleos en toda la comarca, se producen una serie de transformaciones en épocas recientes, especialmente a raíz del desarrollo turístico incipiente y del cambio en los procesos agrarios tras la mecanización de los mismos.

Así, de una población vinculada totalmente al campo hace tan solo algunas décadas, en la actualidad, despiertan iniciativas vinculadas al turismo interior

Las zonas de labor, son prácticamente inexistentes.

Las explotaciones ganaderas de régimen familiar (corrales domésticos) a base de cerdos de cría, gallinas, etc... están emplazadas en las edificaciones del casco urbano y aledaños.

El resto del territorio, al margen de las escasas  formaciones de coníferas situadas en el monte bajo característico, está ocupado por especies herbáceas de diverso porte, sobre todo zonas de matorral y otros terrenos destinados a pastizales en los que las explotaciones ganaderas extensivas son las predominantes.

En la documentación gráfica (plano nº 2), se delimita y sitúa la distribución de los usos y aprovechamientos de que es objeto el territorio. En la leyenda del citado plano solamente se describen las siglas empleadas para grafiar el emplazamiento de las especies, o los aprovechamientos del suelo.

En cuanto a los asentamientos de población del mismo modo que en muchos otros municipios de la comarca, el poblamiento de Nava de Béjar nace de la población medieval. Esta se llevó a cabo mediante el establecimiento en pequeños núcleos de grupos de colonos, formados por una o dos docenas de familias. Estas ocupan el terrazgo asignado por los representantes del Rey.

Los colonos elegían la zona más apropiada según intereses para emplazar su residencia. Buscan la zona más rica y rentable dentro del territorio y por eso se instalan junto a ríos y fuentes, en busca del agua, suelos más fértiles, en zonas de buenos pastos o en función de las comunicaciones. Así surgieron pequeñas entidades de población, poco distantes entre sí.

No se dispone de otros datos históricos salvo los de evolución de la población, facilitados por la Diputación que se adjuntan a continuación.

Respecto a la población actual es como sigue:

Nava de Béjar………………………..….. 200 Habitantes.

Como aspecto más importante en la actualidad, en cuanto a la estructura territorial, es la baja densidad de población, que alcanza los 9,97 hab./ km2, característica común al mundo rural de la provincia. Influye en ello, sin duda la gran extensión del término municipal, con abundancia de dehesas despobladas.


Respecto a las redes de comunicación, nos encontramos con que en 2008 está prevista la entrada en servicio de la A-66, lo cual supondrá un aliciente más para el desarrollo de Nava de Béjar, debido a las razones de proximidad anteriormente comentadas.

Además la actual variante del pueblo quedará perfectamente integrada para ser el eje del desarrollo futuro del crecimiento del suelo urbanizado, tal como se prevé en las Normas.

Además por su término discurre mediante carretera vecinal la conexión con Ledrada.

También con una importancia exclusivamente local existen otros caminos de segundo orden entre los que destaca el Cordel del Camino Real, de anchura legal 37,61 m., la Colada del Camino de las aceña de anchura entre 3 y 20 m.

ECONOMÍA POR SECTORES

A partir de un asentamiento concentrado, estrechamente ligado en su estructura económica al entorno rural próximo, mediante su explotación a través de actividades agropecuarias según la estructuración iniciada en el periodo romano, basada en la distribución de pequeños núcleos en toda la comarca, se producen una serie de transformaciones en épocas recientes, especialmente a raíz del desarrollo turístico incipiente y del cambio en los procesos agrarios tras la mecanización de los mismos.

Así, de una población vinculada totalmente al campo hace tan solo algunas décadas, en la actualidad, despiertan iniciativas vinculadas al turismo interior

Las zonas de labor, son prácticamente inexistentes.

Las explotaciones ganaderas de régimen familiar (corrales domésticos) a base de cerdos de cría, gallinas, etc... están emplazadas en las edificaciones del casco urbano y aledaños.

El resto del territorio, al margen de algunas formaciones de coníferas situadas en la Sierra más alta, está ocupado por especies herbáceas de diverso porte, sobre todo zonas de matorral y otros terrenos destinados a pastizales en los que las explotaciones ganaderas extensivas son las predominantes.

En la documentación gráfica (plano nº 2), se delimita y sitúa la distribución de los usos y aprovechamientos de que es objeto el territorio. En la leyenda del citado plano solamente se describen las siglas empleadas para grafiar el emplazamiento de las especies, o los aprovechamientos del suelo.

=> Primario

Ya se ha puesto de manifiesto que en términos de empleo es la actividad agraria, agrícola-ganadera, la que genera un mayor número de puestos de trabajo. Y eso, a pesar de que solo se labra aproximadamente una cuarta parte de la superficie municipal. Las tierras labradas se dedican  a herbáceos, bien solos o bien asociados entre sí, incluidos los barbechos en la parte alta.


Por lo que respecta al tamaño de las explotaciones, es más bien pequeño, casi el 70% de las mismas son menores de 5Ha.

El terrazgo se explota, fundamentalmente, en régimen de arrendamiento, aunque es también significativo el de propiedad, siendo muy poco importante otros sistemas.

En la cabaña ganadera del municipio predomina el ganado más rentable hoy, que o por otra parte a abundado tradicionalmente en la zona debido a que requiere poco pastizal: el ganado lanar. Se trata en general de la oveja “churra”, dedicada a carne. 

El ganado cabrío, anteriormente más importante, va descendiendo su participación actual en torno al 2%. 

En cuanto al vacuno, el 27% del total de cabezas, se dedica fundamentalmente a carne. Actualmente hay tres grupos, que en orden de importancia son: carne (61%), lidia (31.73%) y leche (7.26%). Algunas dehesas se han especializado en el vacuno de lidia, las mas pequeñas explotaciones al acuno de leche y en ambas encontramos vacuno de carne, generalmente de raza morucha, aunque se va introduciendo cruces con razas extranjeras que dan elevados rendimientos cárnicos.

El ganado porcino cuenta con una producción del 5.31% de la cabaña. Son de raza ibérica y se trata de pequeñas explotaciones no dedicadas a la comercialización, sino al consumo de familiar. Solo existen dos explotaciones con mayor número de cabezas, orientadas a la venta.

La participación más escasa del sector es la del ganado equino: 1.01%, predominando el caballar, que se encuentra en las dehesas, principalmente.

* Ganadería:

=> Secundario

 No existen instalaciones industriales de relevancia , que no sean aisladas, y dedicadas fundamentalmente al apoyo de la agricultura.

En el núcleo, también se detectan ciertas tensiones con la construcción inminente de alguna nave industrial junto al eje principal de comunicaciones del término.

Es el subsector de la construcción el que tiene ligera importancia, pues genera un 15% del total de puestos de trabajo, mientras que la industria sólo absorbe un 10% de los activos.

Se espera un mayor protagonismo en el futuro, del polígono industrial que proponen las normas.

=> Terciario

Los servios tienen un peso económico relativo testimonial, dada la proximidad de Guijuelo.

El comercio en el casco, cuenta con 1 instalación hostelera como bar.

El casco urbano, cuenta con 2 casas rurales como alojamiento.

DEMOGRAFÍA Y POBLACIÓN: EVOLUCIÓN Y LOCALIZACIÓN

Siguiendo un análisis paralelo sobre la población al que se hiciera de su evolución histórica, situaremos como principio con cierta entidad en este aspecto, el que comienza en la edad media a finales del siglo XI con motivo de repoblar y asentar grupos de población traídos de muy diversos lugares.

Según el consenso histórico, el siglo XVI puede ser considerado de esplendor y dinámica poblacional. Igualmente puede decirse de la época posterior con motivo de las repoblaciones realizadas a instancia de Carlos III. Ya en los datos que se dispone del presente siglo, se aprecia una caída prolongada fundamentada en gran medida en la emigración sobre todo de las edades jóvenes y medias que parece haberse estancado hoy en día.

Cabe señalar dos etapas en la evolución  de la población municipal: la primera hasta 1950 con un crecimiento continuo, y desde el mismo año, con un decrecimiento también continuo. 

En la primera etapa la natalidad es alta, en torno al 30%. La mortalidad es alta también, aunque más oscilante: 1910 del 15.7%, 1920 de 20,47% y 1940 de 15,2%. 

En definitiva se trata de un régimen demográfico primitivo, propio de sociedades rurales sin embargo el movimiento natural es hasta los años cincuenta, positivo. El movimiento migratorio no tiene demasiada importancia todavía.

A partir de los años 50 la dinámica demográfica cambia. Por un lado la natalidad desciende, primero a ritmo lento, y posteriormente de forma rápida, propiciado, entre otras cosas, por la emigración. La mortalidad desciende a niveles propios de una sociedad desarrollada. Por todo esto el movimiento natural se va retrayendo de forma continua y paulatina, hasta llegar a nuestros días en que es negativo. 

En efecto, en los últimos años el número de los que nacen es inferior al que mueren, con los que el crecimiento natural es negativo. En cuanto al movimiento migratorio, es, en esta etapa, a partir de los 50, cuando se produce de forma más acusada la salida masiva de emigrantes del municipio hacia las zonas industrializadas del país.

La emigración es selectiva, tanto económica como demográficamente, incidiendo sobre todo en las mujeres más jóvenes. Los traslados sin baja duplican a los que piden baja de residencia en el municipio. Esto implica una clara voluntad de regreso. Se trata de población que probablemente regresaría si encontrara unas claras posibilidades de trabajo.
   
En cuanto a los lugares de destino, se advierte que mientras que los traslados dentro de la provincia tienen un carácter más definitivo, pues son con baja, los que se dirigen al extranjero en ningún caso solicitan la baja, lo que implica la voluntad de retorno.

DEMOGRAFÍA Y POBLACIÓN: POBLACIÓN, VIVIENDA Y FAMILIA

Según los datos recogidos, este municipio tendría un número de viviendas suficiente con respecto a su población, pero la observación de estas de manera directa y las indicaciones y explicaciones sobre el tema nos hacen entender que un gran número de ellas pueden ser consideradas deficientes tanto por su carácter sanitario y de salubridad como también por su envejecimiento; todo esto conlleva la existencia de abundante y reciente obra nueva que viene a sustituir o subsanar estas necesidades.

Ya ha quedado expuesto en otro apartado la demanda existente de vivienda como segunda residencia y turismo interior en la zona, que es uno de los pilares que avalan el desarrollo ordenado promovido por estas Normas, y que viene a poner en segundo término la curva de población de derecho regresivo frente a las expectativas de hecho.

En cuanto a la estructura demográfica la población del municipio de Nava de Béjar se observa en el gráfico adjunto la disminución constante y sobre todo de mujeres del pueblo.

Este colectivo presenta una estructura demográfica marcada por la intensa emigración que se produjo en los años pasados, esto se traduce en una composición por edades en la que ha aumentado el numero de ancianos y ha disminuido el de jóvenes.
  
El fenómeno migratorio y sus consecuencias demográficas se reflejan en la pirámide de población: Presenta un fuerte estrechamiento en la base y en los grupos de adultos jóvenes y mayor estrechamiento en el vértice, debido al proceso de envejecimiento y al natural aumento de la esperanza de vida. Por todo ello se produce una participación del grupo de mayores de 60 años muy semejante a la de los jóvenes. En definitiva se aprecia una perdida de dinamismo demográfico importante, acentuado en los últimos años con el descenso de la natalidad. La pirámide resultante es irregular y bastante anómala, y expresa la intensa emigración que ha sufrido el mundo rural castellano.

En contraste con estas irregularidades en los grupos de edad, la composición por sexo muestra un importante desequilibrio entre hombres y mujeres con claro saldo hacia los primeros, debido a la mayor emigración de las mujeres de edades entre los 50 y los 20 años, por una mayor dedicación en exclusiva de los hombres a las labores agrícolas, que no hace más que reforzar un déficit femenino en este como en otros municipios de mujeres en edad fértil que supone de hecho un grave problema para la poblacional de este y otros municipios similares.

Respecto a la densidad actual del municipio, diremos que se estima en unas 9,7 personas por km2, lo cual está muy por debajo de la media provincial que es de 28,50 personas por km2 y enormemente inferior a la media nacional estimada en 90 personas por km2. 

Respecto a este apartado conviene añadir que Nava de Béjar se encuentra dentro de un área conformada por las comarcas de más baja densidad provincial a excepción claro está de Guijuelo.

ESTRUCTURA Y FORMA DEL CASCO URBANO

El asentamiento poblacional de Nava de Béjar se enclava en el eje de comunicación principal que tiene el término municipal.

Su organización concentrada y ligeramente alargada hacia los ejes de las travesías que lo cruzan responde en sus características generales al de cualquier pueblo o aldea de la zona.

Su estructura viaria, claramente poco jerarquizada, articula y relaciona las diferentes áreas y funciones de su núcleo urbano, con dos viales principales que cruzan su núcleo por sus partes más representativas y unas vías de distribución secundarias que recorren la totalidad de la trama urbana. 

La estructura funcional es también de gran claridad y coherencia en la distribución y localización de usos y funciones. En el casco se distinguen tres áreas: 

-    Una zona central en cada núcleo con la edificación en manzana más compacta, con un uso residencial más marcado.

-    Una zona periférica donde se mezclan más los usos residenciales con los agrícolas.

-    Una zona más desagregada en el límite SE y N de Nava de Béjar donde se está dando cierto desarrollo industrial que a esta escala es muy pequeño.

El crecimiento actual se destaca precisamente en lo bordes a lo largo del eje de la N-630 y así parte de la claridad funcional se va perdiendo con los nuevos asentamientos residenciales, que en las últimas décadas están ejerciendo una presión sobre el núcleo primitivo haciendo que su integración en éste sea más problemática.

En Nava de Béjar, vemos claramente la incidencia que ha tenido en su estructura urbana las intervenciones recientes.

Básicamente, podríamos diferenciar dos etapas de intervención arquitectónica, fácilmente identificables y que de un modo complementario conforman proyectiva y constructivamente el núcleo urbano actual. Las intervenciones urbanas las definimos como actuaciones por “RELLENO” y en las que se condiciona la actuación arquitectónica a la existencia previa de unas directrices reguladoras a las que paulatinamente se le daba forma, completándolas, en el tiempo con las que llamaremos actuaciones por “ALTERNATIVA”.

En la primera ya vienen definidos los trazados y la tipología edificatoria y en la segunda se contrasta la independencia del trazado antiguo y la capacidad de la nueva actuación para plantear las bases de un nuevo trazado. En líneas generales tendremos que contemplar y valorar la diferencia entre intervenciones “en la ciudad” o de relleno e intervenciones “sobre la ciudad” o actuación por alternativa.

Apoyándonos en ambas alternativas, constatamos que aún habiéndose realizado en el tiempo, actuaciones en los dos sentidos, ha sido mayor la incidencia de la segunda o actuación por “ALTERNATIVA” ya que se empieza a distorsionar la estructura primitiva del núcleo urbano, inicialmente de edificación concentrada con la posterior adición de edificación dispersa, adición que en líneas generales no ha respondido a la necesaria existencia previa de una directriz reguladora que ordenara especialmente el citado crecimiento.

Esta actuación alternativa estaría especialmente marcada en el núcleo de Portillo, donde se tiende hacia un crecimiento en dirección a la carretera CV-40.

En general, la estructura urbana está desarrollada en manzanas cerradas irregulares en casi un 80% siendo el resto edificación abierta y exenta.

Respecto a los materiales generalmente utilizados para la edificación antigua se observa el uso del adobe o tapial en muros de carga normalmente enfoscados y que alternan con mampostería de piedra. Las cubiertas acabadas en teja árabe en su totalidad. Las carpinterías de madera pintadas o barnizadas.

En la edificación actual se utiliza la estructura, generalmente reticulada, de hormigón armado los cerramientos de ladrillo al exterior visto o enfoscados, las carpinterías en hierro y aluminio, y el uso de teja plana o mixta para las cubiertas inclinadas.

ABASTECIMIENTO DE AGUA

El sistema de suministro funciona por gravedad y la red de distribución, que mantiene buenas condiciones constructivas, está realizada en fibrocemento, con diámetros que oscilan entre 50 y 100 mm.

Según algunas opiniones consultadas, se observan algunas insuficiencias de caudal en determinadas zonas que habrán de ser tenidas en cuenta.

El desarrollo de la red comienza con una extracción de pozo a nivel freático y que lleva el agua a un depósito regulador, elevado que abastece a todo el municipio. No existe potabilizadora, si bien el Ayuntamiento se encarga de la calidad del agua en el mismo depósito.

La presión es de 10 atmósferas aproximadamente. Las secciones de las acometidas son mayoritariamente de  ¾”.

SANEAMIENTO

El casco urbano cuenta con red de saneamiento unitaria que recoge básicamente aguas fecales.

La red, que presenta buen estado de conservación, está realizada en fibrocemento en masa con junta rígida, con diámetros que oscilan entre 200 y 400 mm.

Se encuentra dotado prácticamente todo el casco actual, considerándose en general en buen funcionamiento.

Este servicio fue realizado por la Diputación Provincial a través de sus servicios técnicos y en colaboración con el propio Ayuntamiento.

Esta red se encuentra realizada con tubería circular, terminado en vertido al río señalada en el plano correspondiente.

RED DE ENERGÍA ELÉCTRICA Y ALUMBRADO

La red eléctrica que abastece al municipio de Nava de Béjar es una derivación de la línea de alta tensión.

La derivación hacia el núcleo urbano de Nava de Béjar comunica con el centro de transformación que redistribuye en baja tensión en las líneas independientes que alcanzan la totalidad del núcleo urbano.

Del análisis de lo planos de “Información”, podemos deducir, que para el abastecimiento de la energía eléctrica a nivel urbano, puede servir con las actuales líneas con derivaciones mínimas que alcancen las nuevas áreas residenciales planteadas como suelo urbano no consolidado.

Sin entrar en consideraciones sobre la ejecución de las actuales líneas, que dependen totalmente de la compañía eléctrica correspondiente, creemos que es función de estas Normas el que más tarde, a nivel de proyecto se señale qué trazados son válidos y cuáles podrían quedar fuera de ordenación en base a criterios urbanísticos importantes no tenidos en consideración a la hora de su puesta en funcionamiento.

La red de alumbrado público, construida en 1979, se encuentra en buen estado de conservación.

PAVIMENTACIONES

El proyecto cuenta con planos donde se indican los distintos tipos de pavimento existentes.

En general se mezclan todos los tipos y son pocas las calles que quedan por urbanizar.

Hay tres tipos de pavimentación: asfaltado, hormigón y tierra

EQUIPAMIENTOS

Han sido recogidos unos datos de carácter general sobre dotación y equipamiento comunitario de los que a la vista podemos deducir suficiencia en general, en lo referente al suelo urbano.

- Administrativo: el emplazamiento del mismo es el propio Ayuntamiento.

- Escolar: no existe un colegio público, desviándose los estudiantes a Guijuelo.

- Sanitario: los servicios disponibles se encuentran en un Consultorio Médico Local, en el edificio del Ayuntamiento.

- Comunitario: existen una Iglesia parroquial, una casa parroquial, la casa de los maestros.

- Cultural: queda vinculado a ese uso el edificio de las Antiguas Escuelas, hoy reconvertidas en Local Social, pequeña Biblioteca vecinal y sede de la Asociación de Vecinos Los Hermanitos.

- Deportivo: existe una cancha de deportes a las afueras del casco urbano.

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Descripción de Nava de Béjar extraída del documento "Información Urbanística Municipal" editado por la Diputación de Salamanca sobre Nava de Béjar


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